miércoles, 1 de agosto de 2012

Yemaya


Mi bella madre, maferefun Yemaya todos los dias de mi vida!!!!!!!!!!
Yemayá, dueña y señora del agua y reina del mar, fuente esencial de vida. Orisha mayor principio materno Universal. Considerada como madre de todos los Orishas. También se le conoce Olokún, Yembó y Yemú. Olokún es fundamento de Yemayá, el más grande de sus caminos, es el Orisha de la procreación.
A Yemayá Iyá Moayé, madre del mun
do, se le atribuye la creación de Ifé-Ifé, ciudad sagrada de los Yorubas. Sus fiestas duran varios días. Los cantos entonados y las danzas en su honor son los más hermosos del panteón Yoruba. Se dice que el santo nació del mar. La tierra que conocemos se transportó sobre un caracol y también el caracol informó a las criaturas sobre las tareas que debían realizar.
Existen figuras talladas en madera que la representan como una hermosa mujer embarazada, llena de vida, con senos muy grandes. Esta imagen además simboliza la fecundidad que le permitió ser madre de todos los Orishas.
Yemayá es una mujer bella, de mediana estatura, negra como el carbón, con el cabello completamente rizado. Madre admirable, valiente imponente, bruja temible, pero amorosa, humana y complaciente. Atenta y obsequiosa. Es justa como Obatalá reina soberana de un gobierno matriarcal.
Es comprensiva, inteligente y amorosa con sus hijos y es también una abuela consentidora de los que le deja Oshún a su cuidado. Los Ibeyis, hijos de Shangó y Oshún y Oshé Adeu Hijo de Oshún y Orula.
Es Orisha de la creatividad y de la naturaleza. Del mar nacen los caracoles y es por esto que dentro de la religión está junto con sus hijos los verdaderos caracoleros.
Es bondadosa y noble con sus hijos, a quienes tiene gran paciencia. Pero cuando se enoja no la calma nada, cuando esto sucede provoca calamidades a la persona que la ofende.
Fue mujer de Babalú Ayé, de Aggayú, de Orula y de Oggún. Le gusta cazar, cortar hierba y manejar el machete. Es indomable y astuta. Sus castigos son duros y su cólera es terrible, pero justiciera.
Quien la tenga asentada no debe pronunciar su nombre sin antes tocar la tierra con las yemas de los dedos y besar en ellos la huella del polvo. Todos los Orishas nacen de Yemayá y por tanto participan en la ceremonia del río, donde vive también Oshun.www.lucumionline.com

Yemayá

Los patakíes en torno a Yemayá son muy numerosos. Era la esposa de Obatalá u Obdúa. En otros avatares aparece como mujer de Babalú Ayé, Agayú, Orula, y Oggún. En este último,
como guerrera es terrible e imaginativa. Buena hechicera, vidente e iluminada. Indomable y rencorosa pero con un miedo terrible a los perros (guardianes del mundo oscuro, subterráneo e infernal). Como buen guerrera maneja el

machete igual Oggún. Acostumbra Yemayá usar siete sallas y nadie sabe lo que esconde bajo éstas. Es tan aguerrida que es capaz de pelear como hombre al lado de Oggún Areré o Aladá.

Yemayá se entretiene cazando, pescando y jugando. Maneja el machete con gran destreza. Posee una personalidad indoblegable y sagaz. Sus castigos son inflexibles y severos, y su cólera terrible, como la del mar enfurecido.

A pesar de su severidad es justiciera. Quien la tenga asentada, antes de pronunciar su nombre, debe tocar la tierra como saludo con la yema de los dedos y besar en ellos la huella del polvo.

Yemayá es un ejemplo de amor filial, vive en el agua sobre todo en la del mar. Quiere entrañablemente a Ochún y una vez hasta le salvó la vida. Es la madre del mundo y por ello es una de las más grandes deidades del panteón Yoruba. De ella nacen todas las cosas de la tierra, nace la vida . www.lucumionline.com

Ochún

Aspecto de Ochún

Su aspecto es el de una multa hermosa y simpática, de pelo liso y suave, buena bailarina, fiestera y eternamente alegre. Con el persistente tintineo de sus pulseras y campanillas. Es capaz tanto de resolver como de provocar riñas entre Orichas y hombres. Esta Oricha por ser la diosa del amor, tuvo lazos con muchos Orichas en sus distintos caminos (avatares). En todas ellas fue mu

jer de un solo hombre. Por este atributo le corresponde ser la diosa del amor, la misericordia y la dulzura, cualidades que hereda de su madre Yembó (Yemayá). También heredó el pavo real, la corona de reina, el coral y el oro. Todo esto es su legado por ser tan bella, amorosa y dulce. Es una diosa animada por su carácter alegre, contagioso y dulce. Es de carácter tan afable y feliz, que adora bailar y contar chistes en los güemileres, pero también es temible cuando despierta su cólera.www.lucumionline.com

Pataki CANGREJO




En una época en que las gentes y animales andaban sin cabeza, Cangrejo fue a la casa de Olofin a pedir cabeza para todo el mundo y así tener con qué pensar. Olofin le contestó que ya él le avisaría el día en que se decidiera a repartir cabezas para todo el que la necesitara.

Cangrejo salió por la noche a avisarle a todos que había conseguido de Olofin repartir las cabezas. En est
a tarea le sorprendió el día muy distante de la casa de Olofin, y a medida que iban llegando la gente y los animales, les iban poniendo su cabeza; pero Cangrejo llegó tarde y no fue posible que le pusieran su cabeza, pues ya se habían acabado.

A pesar de que Cangrejo fue el primero que supo del reparto de cabezas, no alcanzó y ese fue su castigo por no atender sus asuntos.www.lucumionline.com

SHANGÓ

SHANGÓ GRITA EN EL CIELO www.lucumionline.com

Olofin llamó a Eleguá, Ogún y Shangó y les dijo que al que le trajera un ratón le concedería una gracia.

Eleguá salió como siempre el primero y encontró un ratón, se lo metió en la boca y se lo comió. Ogún, que había salido un poco después, hizo otro tanto.


Shangó, que salió último, pudo a duras penas cazar su ratón y para que no desconfiaran de él, se lo metió en la boca.

De regreso a casa de Olofin, Shangó no habló ni una palabra y cuando Olofin preguntó dónde estaba el ratón que les había pedido, Shangó abrió la boca y salió el animal vivo. Por lo que Olofin sentenció:

–Desde hoy, el único que puede gritar en el cielo es Shangó. www.lucumionline.com

Patakie de OBATALA




Se dice en esta historia, que Obbatalá había sido enviado por Olofi para que pusiera paz en la tierra y confirmara los dominios de cada uno de los Santos que estaban en ella.

Al llegar a la tierra, Obbatalá se encontró que el Rey Olokun era muy severo, al extremo que no perdonaba cada y castigaba severamente a todo aquel que desobedecía sus órdenes, o cometía cualquier equivocación.

Obbatalá llamó a Olokun, para que este modificara su proceder, pero él no le hacía caso y continuaba imponiendo severos castigos, hasta que al fin Obbatalá viendo que Olokun no se detenía, lo encadenó en su palacio de las profundidades del mar.

Por eso, a este Santo hay que respetarlo mucho y no se puede jugar con él, ya que castiga con mucha severidad y solamente rogándole a Obatalá se es posible alcanzar clemencia con el.www.lucumionline.com

OYÁ DEFIENDE A ORULA



Orula tenía tantos enemigos, que todos los días se veía obligado a
andar en trajines de sacrificios para buscar el favor de los orishas. Pero mientras más hacía, más enemigos le aparecían. Un día, Oyá fue a verlo y le dijo:

–Consígueme dos canastas y una guadaña y si lo que yo voy a hacer da resultado, me conformo con que me regales una gallina.

Con los implementos que había solicitado, Oyá salió a la calle y comenzó a cortarle la cabeza a todo el que era enemigo de Orula.

Al ver aquello, Orula le pidió que detuviera la matanza ya que él no estaba de acuerdo con el método. Oyá le respondió:

–Está bien, yo me detengo; pero tienes que pagarme lo prometido, porque cuando uno tiene tantos enemigos no hay otra solución, al menos, que yo conozca www.lucumionline.com